Mauro Piva

Mauro Piva

bem-me-quer (arranjo ii) me quiere, no me quiere (arreglo ii) by mauro piva

Mauro Piva

Bem-me-quer (arranjo II) Me quiere, no me quiere (arreglo II), 2011

bem-me-quer (caules ii) by mauro piva

Mauro Piva

Bem-me-quer (caules II), 2011

o ouvinte vi (el oyente vi) by mauro piva

Mauro Piva

O ouvinte VI (El oyente VI), 2011

o ouvinte i (el oyente i) by mauro piva

Mauro Piva

O ouvinte I (El oyente I), 2011

bem-me-quer (duplo) (me quiere, no me quiere) by mauro piva

Mauro Piva

Bem-me-quer (duplo) (Me quiere, no me quiere), 2010

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Invitation

Wednesday, March 23, 2011


Madrid, Spain

Mauro Piva

La Galería Fernando Pradilla presenta la primera exposición individual del artista brasileño Mauro Piva (Rio de Janeiro, 1977). La obra de este joven pintor, de fuerte carga autobiográfica, gira en torno a una figura humana singular, desprovista de expresiones faciales e integrada en ambientes neutros y de sosegada atmósfera.

La exposición de Mauro Piva se estructura en dos conjuntos de obras realizadas en acuarela sobre papel: uno que agrupa la serie de los “Oyentes” y otro la serie “Me quiere, no me quiere”. Las obras, de pequeño formato, se inscriben en el repertorio formal y conceptual que caracteriza la obra de este artista: un lenguaje plástico sobrio y conciso, marcado por la economía cromática, los altos contrastes de luces y sombras, la síntesis en la composición y la gran fuerza simbólica que confiere a los elementos pictóricos y temáticos de sus obras.

La serie de los “Oyentes” está concebida a partir de la recreación de un personaje sin rostro, ataviado con camiseta blanca y vaqueros, que va asumiendo diferentes posturas en cada obra. Unas veces de pie, y otras sentado, sus gestos parecen manifestar indistintamente, atención, aburrimiento, introspección, empatía o indiferencia, abatimiento o desidia frente a lo que está percibiendo, “oyendo” o aconteciendo en ese momento. Sus emociones y estados anímicos, su relación con otros personajes, con el espacio y consigo mismo, se definen a través de las expresiones corporales que asume en cada caso, principalmente a través de las manos y su gesticulación, que se convierten en el elemento clave para encauzar la narración de lo que acontece.

El otro conjunto de esta exposición está compuesto por las margaritas, presentadas individualmente o en grupos. A través de ellas, íntegras o fragmentadas, el artista propone una indagación sobre las relaciones humanas. Las margaritas, sus tallos, sus pétalos, sustituyen en este caso la representación humana, y como tal, son tratadas en la composición de la obra. A manera de retratos, ocupan el centro del plano, concentran el protagonismo y la luz.

El conocido juego de “me quiere, no me quiere”, que explora las posibilidades de ser amado o no, se convierte en el punto de partida para la reflexión sobre el amor, la conquista, la decisión de asumir riesgos, sin que en ningún momento, se explicite un punto de vista determinado, o la intención de encauzar una interpretación. Lo que interesa al artista es plasmar el momento, un fragmento de una historia, sin dar pistas de lo que ha sucedido o de lo que estará por ocurrir. Su intención es proponer preguntas, sin nunca dar las respuestas, intentando que el espectador, a partir de sus vivencias y propias interpretaciones, genere nuevas historias. Para cerrar este proyecto, se presentan otras acuarelas en las que, sobre un fondo blanco, se esparcen los pétalos de las margaritas. Son los restos de las historias, fragmentos que a veces pasan desapercibidos, pero que no por ello dejan de reflejar el rol que desempeñaron en la configuración de una historia, en el relato del “todo”.