Galería Fernando Pradilla Home Artists Exhibitions Art Fairs Inventory Publications Gallery Info

 Back To Current Exhibitions   

Mira Bernabeu 'La Genealogía de la consciencia I, II y III.
Serie Mise en Scène XI. 2005-2010'    

Invitation
Invitation
 
  
View :    Current Exhibitions   Past Exhibitions      
 
Inauguración con la presencia del artista:Jueves 27 de Enero de 2011 a las 20h

El artista valenciano Mira Bernabeu (Alicante, 1969) presenta su tercera exposición individual en la Galería Fernando Pradilla. La muestra reúne fotografías pertenecientes a las series de Mise en Scène que ha trabajado el artista durante los últimos cinco años, agrupadas en los títulos de "La Genealogía de la consciencia I, II y III”.

El trabajo La genealogía de la consciencia I, II, y III, constituye una nueva puesta en escena de un proyecto artístico unitario y complejo y supone una nueva vuelta de tuerca sobre algunas de las cuestiones que han configurado el trabajo de Mira Bernabeu desde sus inicios hace más de 15 años: la posibilidad de representar el ser humano en su relación con el otro y con su entorno grupal, sea en el ámbito de la familia, de las relaciones de amistad, o, como en este caso, en su entorno asociativo, comunitario y reivindicativo; en cómo dar forma visible, cómo convertir la obra en un espacio mediador entre sus puestas en escena basadas en la participación (sus performances) y su presentación distanciada a través de fotografías, textos y vídeo. Todas estas cuestiones tienen que ver a su vez con un intento más global de definir un lugar mental y emocional para el ser humano en el hueco del espectáculo, parafraseando una de sus series mas conocidas.

Que el espectáculo es una de los mecanismos más visibles de cualquier poder, y que es a través de la puesta en escena, de su capacidad performativa, donde se manifiesta su potencia para persuadir y manipular podría ser el detonante de esta nueva serie que toma su título de una cita muy significativa de Michel Foucault: “Llamamos genealogía al instrumento artesanal que nos permite comprender la génesis y las transformaciones de los sistemas implícitos que, sin que seamos conscientes de ellos, determinan nuestras conductas, gobiernan nuestra manera de pensar, rigen en suma, nuestras propias vidas. La génesis está al servicio de la verdad entre otras cosas porque desvela las políticas de verdad y los intereses en juego, desvela las formas de verdad y sus formas hegemónicas”.

En La genealogía de la consciencia I Mira Bernabeu intenta definir un espacio de emancipación personal y colectiva en una realidad dominada por juegos de poder y exclusión social, política, cultural. A partir de un trabajo de campo inicial en asociaciones de diverso tipología en Valencia como Salvem el Cabanyal, Salvem l´horta, o Salvem el Botanic (de diverso tipo pero todas ellas centradas en la preservación de espacios naturales o urbanos de gran riqueza para el entorno social y ciudadano y enfrentados a los poderes públicos que pasando por alto cuestiones de memoria y ciudadanía intentan rentabilizarlos económicamente, ya sea para usos –o abusos- turísticos y urbanísticos), el artista ha realizado tres series (a partir de fotografías, textos e imagen en movimiento), “tres puestas en escena” que tienen que ver con la necesidad de generar espacios de socialización, espacios de negociación pública, pero que a la vez plantean también su dificultad , quizá por esa genealogía a la que no nos podemos sustraer demasiado centrada en esquemas y rituales de poder.

La genealogía de la consciencia II, donde se muestra una sucesión de fotografías de grupos humanos sobre un escenario indeterminado, acompañadas por alocuciones transcritas o registradas acerca de un posible diálogo entre personajes sin nombre, está acusadamente marcada por una especie de potencia visual y escenográfica muy precisa, la cual se cruza, de forma paradójica, con las derivas existenciales e ideológicas de los textos que las acompañan. No obstante, estos montajes fotográficos y teatrales, junto a sus voces en off, destilan una emoción inquieta, oscura, a veces pesimista. Algo parecido a un dolor moral que incluso contradice la precisión de datos, citas e ideas que relatan los distintos personajes. Hay, a veces, un trastorno a la hora de presentar las diversas escenas, como si la rigidez y el hieratismo de los individuos retratados, junto con sus actitudes y movimientos artificiales, contrastase con la vivacidad y las fluctuaciones de sus propios pensamientos, los cuales apelan, sin acabar de conseguirlo, a una hermenéutica del mundo.
Los personajes que transitan por el escenario oscuro y dramáticamente iluminado de La Genealogía de la consciencia II ostentan, respecto a los sucesivos diálogos que los acompañan, los cuales se desarrollan a partir de diferentes nudos temáticos, una posición de extrañeza, un giro de distanciamiento, como si el estatuto de documento no sirviese ya para narrar lo político y sólo el sentido fragmentario de unas imágenes sin principio ni fin, de unos textos que apenas pretenden configurar una teoría, sino un rumor ideológico, una inquietud moral, pudiese dar una medida concreta y real del desasosiego de las ideas. La potencia del trabajo de Mira Bernabeu consiste precisamente en eso, en trazar un vínculo de tensión entre imágenes (filosóficas) y textos (teatrales), truncando de este modo la habitual impetuosidad que tiene la fotografía de visibilizar el discurso, otorgándole a las palabras la capacidad de ser voz.

La obra de Mira Bernabeu se basa siempre en el montaje de personas, textos y escenarios. En su origen hay siempre una convocatoria para participar en una obra, en una performance. Como en muchas de sus serie anteriores Mira Bernabeu ha elegido un escenario preciso para La Genealogía de la consciencia III, en este caso, no obstante, no se trata de un teatro (como en series anteriores) sino de un espacio público, el cauce del Turia en Valencia, un espacio central en la ciudad, zona verde pero urbanizada y lugar de socialización festiva ciudadana. En la mayoría de los casos las personas asistentes no son actores profesionales, pero convocados para el espectáculo se transforman en materiales para una pedagogía. Porque en las fotos de Mira Bernabeu el gesto es siempre exagerado, como artificio de extrañeza y distanciamiento, y la imagen fotográfica se articula en torno a estructuras y colocaciones muy precisas basadas casi siempre en la relación entre grupos diversos. Pero es que además el artista ha enmascarado a todos los participantes en sus imágenes, otra estrategia muy utilizada por este autor y que le permite potenciar en unos casos la idea de un nosotros frente a un yo individual, en otros hacer desaparecer el yo personal bajo el arquetipo que representa el personaje y en todos incidir en las relaciones entre individuos frente a las posiciones individuales. Esa dramaturgia hipervisible, esa estructura de legibilidad (entre el montaje teatral y la virtualidad de lo fotográfico) es, de nuevo y como ya hemos apuntado en otros artistas, lo que favorece que la imagen sea portadora de conocimiento y no simplemente de ilusión o, para continuar con Bertold Brecht “No se muestra, no se expone mas que disponiendo: no las cosas mismas -ya que disponer las cosas es hacer con ellas un cuadro o un simple catálogo-, sino sus diferencias, sus choques mutuos, sus confrontaciones, sus conflictos”.

Extracto de los textos: “Extraño no es sinónimo de raro” por Nuria Enguita Mayo y “La genealogía de la consciencia de Mira Bernabeu” por Valentín Roma.

artnet—The Art World Online. ©2014 Artnet Worldwide Corporation. All rights reserved. artnet® is a registered trademark of Artnet Worldwide Corporation, New York, NY, USA.